Puedo escribir la palabras mas alegres,
en un día como hoy,
Puedo cantar Sorpresas de vida, de gracias,
de inmensa alegría,
a veces tarda, a veces llega,
haciendo celebración un latir por mil,
en el fondo de su corazón.
Los sueños durarán, mientras sueñas,
mas pronto llega el duro despertar,
para asistir al funeral de los sueños,
pobre mi pluma vive de la mágica fantasía.
Cuando aprenderá el corazón,
a no vivir de sueños, sino de realidades,
de aquellas que los contrarios,
nos anuncian, nos gritan y vaticinan.
Fueron sordos los oídos, a los cuerdos,
pero que hermoso fue soñar,
aunque solo fuera un sueño,
para la envidia de los fatalistas realistas.
Escribir es maravilloso, cantar es grandioso
haber nacido para amar y vivir para ser amado,
y si no hubiera pluma para escribir, ni voz para cantar,
existe aún un corazón con arte, que elige y gobierna,
que gobierna sus latidos.
Paz . . . infinita paz,
aquella de vivir libre y amar,
surcando el finito en raudo vuelo,
tan solo para ver una amanecer
y descansar en un hermoso atardecer,
oyendo dulce música al oído del sensible.