. . . y acariciarte el alma,
y que amanezca con tu mirada.
. . . eres mi canción, mi luz, mi pluma, mi voz,
eres mi musa poesía amada,
es por eso que te quiero.
Me gusta la gente que: sin motivos, te busca; sin mirarte, te quiere y sin ataduras, se queda.